DISEÑO CON CLIMA INTRO

21 DE JUNIO 2019

1.5 MIN - 360 PALABRAS

JOSÉ BARRÍA

El clima es un factor fundamental del contexto panameño. Seguramente lo has recordado a las malas apenas te bajas de un avión de regreso a tu patria. Regresaste al saoco. Solazo y lluvia. Si has hablado con cualquier turista que ha visitado Panamá recientemente (por primera vez) seguramente tendrá dos temas que recalcar:

 

  1. El calor y la lluvia

  2. La cantidad de edificios

 

En este segmento veremos el traslape entre estos dos temas. Si alguna vez has regresado a tu carro que dejaste todo el día al sol, entenderás a donde queremos llegar con esto. El clima definitivamente tiene cualquier cantidad de repercusiones en nuestro día a día que a veces no consideramos.

 

Por ejemplo, el clima tropical de Panamá es una de las determinantes principales para la biodiversidad de flora y fauna que tenemos. Nuestro clima también es cómplice (a través de las lluvias) de alguna parte de nuestra generación hidroeléctrica, y de la estabilidad de nuestro Canal.

 

A una escala más personal, el clima nos afecta directamente como humanos. El calor, la humedad, la lluvia y el viento, son solamente algunos de los factores que entran en juego para nuestro confort. También es algo que, por extensión, determina nuestra manera de crear arquitectura.

 

Las primeras construcciones del ser humano fueron primordialmente en respuesta al clima, para protegernos de los elementos. Surgió como una manera de crear un sitio favorable para el confort físico del ser humano, ante la dureza del clima exterior. Así, cada región tenía una respuesta sumamente dependiente a su contexto. Es la razón por la que no hay igloos en el Sahara. Es la razón por la que no tiene mucha lógica hacer una caja de vidrio en el calor panameño.

 

Con la llegada de la ingeniería mecánica, empezamos a diseñar de manera aislada al contexto climático. Hoy por hoy se puede resolver activamente con aire acondicionado para todo. Pero Panamá sigue siendo saoco, solo que al que le ha tocado resolver ha sido la máquina, no el edificio.

 

La intención del tema es, aparte de pensar bien dónde gastamos nuestra energía y dinero, es en crear algo que simplemente sea lógico ante el contexto. Es dejar de nadar contra la corriente.

"¡PANAMÁ TIENE BUCO EDIFICIOS!"

Pudiéramos ver cambios notables en la ciudad cada vez que cae un aguacero apocalíptico de 15 minutos que deja paralizada la capital.


Esta es una solución que literalmente provee desahogo para el “concrete jungle” en el que vivimos, y además nos da un mejor paisaje urbano y áreas útiles. Si eres arquitecto, urbanista, promotor o sencillamente un ciudadano que detesta las inundaciones, propón estas ideas en proyectos actuales (el edificio donde vives) o futuros. Diseñemos una ciudad resistente a los aguaceros.