urbanismo tropical

II - THERMAL ROLLERCOASTER

2.5 MIN - 487 PALABRAS / 25.09.18 / JOSÉ BARRÍA

Para entender nuestras ciudades mejor, vale la pena analizar nuestra experiencia diaria en ellas. Hoy tocamos el tema de confort térmico (calor y frío), y cómo el diseño de nuestras ciudades influye directamente en nuestra experiencia como peatones.

 

Los habitantes de la Ciudad de Panamá vivimos una situación muy particular - la montaña rusa de calor. En términos sencillos, es la transición abrupta de temperaturas que experimentamos casi todos los días, independiente de dónde trabajamos o vivimos. Si alguna vez has visto a alguien caminando por la calle con un abrigo de frío (en Panamá) seguramente te hiciste más de una pregunta al respecto. “Seguramente su oficina es un congelador...”. Verdaderamente irónico, si vivimos en una ciudad tan caliente como Panamá.

 

¿Pero cuál es el problema con esto? Los cambios drásticos de temperatura.

 

Iniciamos la mañana en un cuarto con abanico o aire acondicionado (frío), una ducha hirviente (caliente), para entrar a un carro o bus acondicionado (frío), caminar por aceras descubiertas bajo el sol (caliente), para finalmente entrar a una oficina con aire acondicionado (frío). Los que manejan tampoco se salvan, visto que los bloques de estacionamientos usualmente no son correctamente ventilados, y muchas veces tienen las salidas de aire acondicionado (se calientan aún más).

"¡SEGURAMENTE SU OFICINA ES UN CONGELADOR...!"

Viajes Diarios / Temperaturas

Diagrama por el autor

Un poco de teoría: los cambios drásticos de temperatura son un causante de incomodidad térmica. El cuerpo humano es capaz de autoregular su temperatura, pero no es un proceso inmediato. Debido al “historial térmico” sentimos el calor o frío mucho más pronunciado si venimos del extremo contrario.

 

Adicionalmente, esto agrega a la retroalimentación positiva de toda ciudad tropical: entre más calor hace, ponemos máquinas de a/c más grandes, que terminan calentando más la ciudad. Por estas y otras razones, las ciudades son “islas de calor” - son más cálidas que los alrededores, independiente del clima.

 

Volviendo al tema. Aceptando que Panamá es caliente, nos toca atacar el otro lado de la moneda.

 

Los arquitectos y urbanistas tenemos a mano muchas herramientas para combatir esto a través de diseño. Toca empezar a considerar las transiciones entre los espacios que experimentamos a diario:

 

  1. Agregar “thermal buffers” entre el peatón y la calle: las superficies de asfalto pueden llegar a 60-70ºC, y los carros claramente agregan a este calor. Las separaciones pueden ser tan sencillas como arbustos o maceteros.

  2. Superficies que reflejen calor: evitar el asfalto (punto anterior) y la grama sintética.

  3. Los espacios sombreados para los peatones: mejorar el confort de las áreas directamente aledañas a las entradas. Árboles, aleros y pérgolas sirven para esto.

  4. Lobbies con esclusas: utilizar espacios de transición para minimizar la pérdida de aire frío por la constante apertura de las puertas principales.

  5. Estacionamientos adecuadamente ventilados, sin fuentes adicionales de calor (aparte de los carros).

 

Estos cambios de temperatura entre interior y exterior son inevitables, sobre todo en Panamá. Sin embargo, podemos mejorar nuestra relación con este clima tropical. Empecemos a diseñar de acuerdo al clima, no en contra.

 

¿Qué fuentes de calor podrás identificar en tus alrededores? ¿Qué cambios drásticos de temperatura hay en tu viaje diario? ¿Cómo crees que este problema puede mejorar?

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